OPACs de bibliotecas de museos: evolución y situación actual

Los tradicionales catálogos de bibliotecas son el resultado de la creación de registros bibliográficos cuyo formato, antes de la llegada de la informatización, consistía en fichas en papel o cartulina. Con la evolución tecnológica pronto surgen los SIGB (Sistema Integrado de Gestión de Bibliotecas), que constituyen herramientas capaces de automatizar algunos de los procesos más habituales que se llevan a cabo en las bibliotecas. Durante los años 80 los SIGBs eran sistemas locales alojados dentro de las propias instituciones sin visibilidad al exterior. Sin embargo, hacia 1995 se abrieron al exterior gracias al desarrollo de Internet. Los principales módulos de los que se componen los SIGBs son: catalogación, circulación, control de publicaciones periódicas, adquisiciones, administración del sistema y OPAC (Online Public Access Catalogue). Este último módulo permite visualizar el catálogo de la biblioteca a través de Internet, con el objetivo de que los usuarios puedan interactuar con él desde cualquier lugar.

Para ilustrar la evolución del OPAC, Margaix Arnal (2007) hace un recorrido por los cambios más destacados de los sistemas de consulta de las bibliotecas:

    • El acceso remoto, cuando ya no fue necesario consultarlos en las propias bibliotecas.
    • La aparición de interfaces web, que permitieron aprovechar las potencialidades del hipertexto.
    • El enriquecimiento de los registros. Se añadió nueva información: cubiertas digitalizadas, resúmenes, etc.
    • Integración con otras herramientas de información, especialmente a través de las tecnologías de enlaces cómo el OpenURL.
    • Aportaciones desde disciplinas como la Recuperación de la Información, la Usabilidad, la Arquitectura de la Información, etc.
    • Mejora de la experiencia de búsqueda con nuevas formas de visualización de la información y navegación. 

A pesar de todos estos cambios de vital importancia, Margaix Arnal vaticinaba uno nuevo: la implantación de las tecnologías 2.0 al catálogo, permitiendo una mayor reutilización de sus contenidos y la participación de los usuarios para conseguir un aprovechamiento de la inteligencia colectiva. Pocos años después de esto, se puede ver cómo han comenzado a extenderse poco a poco herramientas propias de la web 2.0 (tales como permitir a los usuarios introducir etiquetas, puntuar y comentar los registros bibliográficos, etc.) en los OPACs.

Uno de los aspectos que señalaba Margaix Arnal como parte de los cambios evolutivos del OPAC está relacionado con la usabilidad. Este término hace referencia a la facilidad que tiene un recurso de ser utilizado con el fin de conseguir un objetivo específico. En este sentido, el desarrollo de interfaces sencillas para localizar información en motores de búsqueda de Internet y en librerías online, hace que los usuarios cada vez sean más exigentes con los OPACs. Comienzan a rechazar, por tanto, las rígidas interfaces de los catálogos bibliotecarios con múltiples opciones, cuya utilización supone un elevado esfuerzo intelectual. Además, no importa si los resultados se adaptan mejor o peor a sus necesidades, ya que lo que persiguen básicamente es: sencillez, velocidad en la formulación de la ecuación de búsqueda y resultados positivos (una respuesta negativa del sistema o una falta de alternativas que permitan refinar las búsquedas lleva consigo una frustración).

Por consiguiente, el campo de la usabilidad juega un papel muy importante en el diseño de los OPACs.

Otro de los conceptos que señala Margaix Arnal en la evolución de los OPACs es la arquitectura de la información. Rosenfeld y Morville (2002) definen este concepto como:

The art and science of structuring and classifying web sites and intranets to help people find and manage information.

 

Teniendo en cuenta esta definición no resulta difícil establecer un vínculo entre la arquitectura de la información y los OPACs. Ambos comparten el uso de sistemas de clasificación, estructuración de contenidos, vocabularios controlados, recuperación de la información, etc.

En el entorno de las bibliotecas de museos la aplicación de todos estos conceptos a los OPACs resulta vital para garantizar el éxito en la recuperación de información bibliográfica. En estos se deben reflejar desde tecnologías relacionadas con la web 2.0, hasta conceptos de usabilidad y arquitectura de la información, pasando por el uso de ecuaciones de consulta avanzadas (uso de operadores: AND, OR, NOT, etc.). Todo ello es necesario para garantizar el acceso a información especializada del entorno del arte.

Para ilustrar el desarrollo del OPAC en el ámbito de las bibliotecas museísticas, se proporciona a continuación una visión global de su presencia en Europa y Estados Unidos:

A nivel europeo destaca el OPAC de The National Art Library (del Victoria & Albert
Museum), ya que dispone de uno de los catálogos de bibliotecas especializadas en arte más conocidos del mundo y, sin duda, el más importante de Europa. Ofrece numerosas funcionalidades entre las que destaca la búsqueda por catálogos de subastas, de exposiciones, manuscritos, etc.

En lo que se refiere a Estados Unidos, uno de los OPACs de bibliotecas de museos más importantes es Watsonline del Metropolitan Museum of Art de Nueva York; este catálogo constituye un recurso que da acceso a múltiples bases de datos, revistas electrónicas, recursos de Internet, etc. especializados en arte. Siguiendo esta misma línea, el OPAC Arcade que aúna diferentes bibliotecas museísticas (Museum of Modern Art, Brooklyn Museum, etc.) representa también una herramienta destacada en el ámbito geográfico norteamericano.

No se han detectado, sin embargo, en el ámbito español ejemplos especialmente destacados de OPACs de bibliotecas de museos. Las bibliotecas de los principales museos, como la del Museo Reina Sofía o la del Museo Nacional del Prado, presentan OPACs sencillos y muy limitados, ya que basan sus búsquedas principalmente en campos básicos del registro bibliográfico (título, autor, materia, etc.). Por su parte, la Red de Bibliotecas de los Museos Estatales (BIMUS), apoyada por la Subdirección General de Museos Estatales (SGME) del Ministerio de Cultura, da acceso a un catálogo colectivo que agrupa a 18 bibliotecas de museos. En este caso, el catálogo BIMUS presenta una interfaz de consulta sencilla, con la característica de ofrecer la opción de realizar búsquedas específicas en la hemeroteca y fondo antiguo, además de dar acceso a las nuevas adquisiciones, bibliografía recomendada y a la base de datos de sumarios Dialnet. En lo que se refiere al resto de componentes del OPAC, sus características son similares a las del catálogo bibliotecario del Museo Reina Sofía o del Museo Nacional del Prado.

Se puede considerar un buen ejemplo el OPAC de la Biblioteca y Centro de Documentación de ARTIUM. En este caso, la página principal destaca por la sencillez de la intercífie. Las páginas de resultados, por su parte, ofrecen múltiples opciones para refinar los resultados (por formato, autor, idioma, etc.). Los registros bibliográficos que muestra el catálogo presentan también numerosas funcionalidades, tales como compartir, citar, comentarios, etc.

A modo de conclusión, es largo el camino que queda por recorrer para el desarrollo de los OPACs de bibliotecas museísticas. Sobre todo si los comparamos con las prestaciones que ofrecen actualmente los OPACs de bibliotecas universitarias. Sin embargo, las bibliotecas de museos cuentan con la protección de instituciones fuertes que las proveen de recursos de calidad, así como de una gran visibilidad.

Se ha de tener en cuenta además que, a pesar del carácter público de los museos, a menudo se ha priorizado al usuario interno en detrimento del externo. Esto hace que, en ocasiones, el desarrollo tecnológico de los catálogos de las bibliotecas de museos quede en un segundo plano. Lo mismo ocurre con la introducción de las redes sociales y la web 2.0, cuya presencia es todavía escasa. El futuro, sin embargo, está lleno de nuevos retos que sin duda seremos capaces de afrontar.

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2 respuestas a OPACs de bibliotecas de museos: evolución y situación actual

  1. Bobbo dijo:

    A bit surprised it seems to simple and yet ufesul.

    • Chander dijo:

      Da la sensacion de que no se ha nadvzaao nada o al menos no se ha nadvzaao tanto como esperabamos.Mi experiencia me dice que lo que realmente tiene exito en materia de software es aquello que desembaraza de trabajos tediosos al personal de la biblioteca o de la organizacion que sea.Lo de la participacion de los usuarios, la democratizacion, el derecho de acceso a la cultura, la interoperabilidad parece que tiene poco peso en esta evolucion y seleccion natural del software . Leer me1sDesde el vuelva usted maf1ana de Larra hasta el primero atendemos a los del mostrador no han pasado ni dos siglos siquiera.

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